Desde cómo descongelar hasta cómo hacer la transición. Simple, claro y sin complicaciones.
Wuf llega congelado para mantener todos sus nutrientes intactos. Seguí estos pasos para descongelarlo correctamente.
Pasá la bolsa del congelador al refrigerador la noche anterior. En 8–12 horas estará lista para servir, manteniendo todos los nutrientes intactos.
Poné la bolsa sellada en un recipiente con agua fría. Cambiá el agua cada 30 minutos. Lista en aproximadamente 1–2 horas.
Mantená en refrigerador y consumí en los próximos 3–4 días. No volvás a congelar una vez descongelada.
No se necesita cocinar ni agregar nada extra. Wuf está formulado para servir directo.
Servilo a temperatura ambiente o ligeramente tibio. Sacá la porción del refrigerador 10–15 minutos antes de servir para que no esté muy frío.
Para empezar, usá una balanza de cocina para medir la porción exacta según el peso de tu mascota. Con el tiempo vas a reconocer el volumen a ojo.
Dividí la porción diaria en 2: una en la mañana y otra en la noche. Para cachorros menores de 4 meses, podés dividir en 3 comidas.
Aunque Wuf tiene alta humedad (70–75%), siempre dejá agua fresca disponible. La hidratación adicional siempre es bienvenida.
Cambiar la dieta de tu mascota de golpe puede causar problemas digestivos. Hacélo gradualmente y sin estrés.
Si notás vómitos frecuentes, diarrea severa, pérdida de apetito por más de 48 horas, o sangre en las heces — pausá la transición y consultá a tu veterinario. Esto es poco común pero puede indicar sensibilidad a algún ingrediente específico.
Ingresá el peso, edad y nivel de actividad de tu mascota. Te decimos exactamente cuánto Wuf darle cada día.
Resolvemos las dudas más comunes antes de empezar.
El primer pedido es el más importante. Tu mascota lo va a agradecer.